Pensaba que no tenía tiempo ni para organizarme, imaginate. Pero resulta que el problema no era el tiempo, era no tener un sistema. Con 15 minutos al día empecé a rendir más que estudiando horas sin rumbo. Cambió todo.
Sofía Martínez
Buenos Aires
Compré mil agendas bonitas y todas terminaron en blanco. Este sistema es distinto porque no te vende una agenda, te enseña a pensar cómo organizarte. Hoy llevo 3 meses siendo constante por primera vez en mi vida.
Estudio Medicina y pensé que ningún sistema de organización podría con la cantidad de material que tenemos. Me equivoqué. Aprobé tres finales seguidos que tenía pendientes desde hace un año. Es adaptable a cualquier carrera.
Siempre fui un desastre con la organización, lo asumí como parte de mi personalidad. Pero la desorganización no es un rasgo, es la falta de un método. Hoy mis compañeras me preguntan cómo hago para tener todo tan claro.
Dudé porque gasto en libros y apuntes todo el tiempo y pensé "una cosa más". Pero esto no es un gasto, es la inversión que hace que todo lo demás valga la pena. Aprobé materias que arrastraba hace dos años. No tiene comparación.
Mi ansiedad con los exámenes era terrible, me bloqueaba antes de estudiar. Lo que no sabía es que la ansiedad venía del caos, no de los estudios en sí. Desde que tengo un sistema claro, el pánico desapareció casi por completo.
Estoy en cuarto año y pensé que ya era tarde para cambiar cómo estudiaba. Para nada. En el primer mes reorganicé todo mi método y rendí mejor que en los tres años anteriores. Ojalá lo hubiera tenido desde primer año.
Pensaba que no tenía tiempo ni para organizarme, imaginate. Pero resulta que el problema no era el tiempo, era no tener un sistema. Con 15 minutos al día empecé a rendir más que estudiando horas sin rumbo. Cambió todo.
Sofía Martínez
Buenos Aires
Compré mil agendas bonitas y todas terminaron en blanco. Este sistema es distinto porque no te vende una agenda, te enseña a pensar cómo organizarte. Hoy llevo 3 meses siendo constante por primera vez en mi vida.
Estudio Medicina y pensé que ningún sistema de organización podría con la cantidad de material que tenemos. Me equivoqué. Aprobé tres finales seguidos que tenía pendientes desde hace un año. Es adaptable a cualquier carrera.
Siempre fui un desastre con la organización, lo asumí como parte de mi personalidad. Pero la desorganización no es un rasgo, es la falta de un método. Hoy mis compañeras me preguntan cómo hago para tener todo tan claro.
Dudé porque gasto en libros y apuntes todo el tiempo y pensé "una cosa más". Pero esto no es un gasto, es la inversión que hace que todo lo demás valga la pena. Aprobé materias que arrastraba hace dos años. No tiene comparación.
Mi ansiedad con los exámenes era terrible, me bloqueaba antes de estudiar. Lo que no sabía es que la ansiedad venía del caos, no de los estudios en sí. Desde que tengo un sistema claro, el pánico desapareció casi por completo.
Estoy en cuarto año y pensé que ya era tarde para cambiar cómo estudiaba. Para nada. En el primer mes reorganicé todo mi método y rendí mejor que en los tres años anteriores. Ojalá lo hubiera tenido desde primer año.